jueves, 2 de junio de 2011

Patos al agua… con lo difícil que es escribir suponiendo que tenemos una comprensión

Para comenzar quisiera mirar hacia atrás para recordar que en cada nueva generación pareciera que las cosas van más rápido, que los adolecentes son más rebeldes, que había más civismo, respeto por el otro, en fin, como dicen los abuelos sobre que todo tiempo pasado fué “mejor”… pero no será que pensamos así porque antes la mujeres no podían decir que estaban siendo maltratadas, porque no se daba a conocer el efecto destructor de la contaminación ambiental, porque la obediencia y la disciplina de los estudiantes/hijos estaban detrás de regletazos, chancletazos, coscorrones y/o cascadas seguidas del impedimento para hablar o expresarse de alguna manera ¡Porque no es no y punto! o ¡Porque yo lo digo!

Cada época tiene sus revoluciones y transformaciones, pero quisiera dar el beneficio de la duda sobre si son situaciones estrictamente nuevas o si es que las posibilidades que tenemos ahora con la “apertura” comunicativa nos permiten ver más a fondo, relacionarnos más, compartir nuestras realidades y verdades, reflexionar, expresarnos, leernos o ignorarnos, pero la información está allí, “a disposición de todos”… pero no todos sabemos cómo llegar a ella, y encontrándola, luego no sabemos qué hacer con esta, cómo transformarla en conocimiento y cómo darle significado.

Yo creo que tenemos nuevos roles, más roles en simultaneo, con más responsabilidades, porque “sabemos más" o por lo menos tenemos acceso a más información. Por eso sentimos que todo ha cambiado, donde lo que en el fondo ha cambiado es la forma y las posibilidades de comunicarnos, y a partir de esto se transforman las situaciones. Sin embargo en la educación como práctica social, si este cambio en la forma de comunicarnos no se interrelaciona con la forma en que enseñamos, en la que aprendemos, con los contextos en los que nos situamos, seguimos en aquellos tiempos donde “todo era mejor” porque desconocíamos “las verdades”, donde muchos prefieren estar porque es mejor no saber, es mejor no pensar.

Esta emancipación comunicativa de los sujetos ha sido potenciada por la apropiación de las tecnologías de la información y de la comunicación que permiten el intercambio con otras maneras de socializar, por ejemplo, la velocidad en la conexión, más aún a partir de la liberación del modem, nos ha permitido acceder a más recursos, más personas, más lugares, mas comunidades que nos demanda superar la naturaleza técnica para comprender su naturaleza expresiva de intercambio simbólico. En este sentido comprendo que el enfoque de EAV estudia las interacciones que se producen a través de las mediaciones tecnológicas que permitimos los sujetos en diferentes entornos educativos, generando ambientes que idealmente serán de aprendizaje.

Por otro lado, implica indagar sobre los procesos de diseño, planeación, gestión y evaluación de proyectos de mediación (que incluyen programas, recursos, actividades, acciones, etc.) bien sean presenciales, bimodales o virtuales donde se vea el papel de las TIC en el fortalecimiento de los procesos pedagógicos, didácticos, evaluativos y de gestión educativos.

No hay comentarios: